La Rabia

Un torbellino que gira con fuerza, es rápida, la podemos visualizar del color que sintamos, cómo un torbellino rojo que gira.

Su temperatura es muy caliente.
Cómo es una de las emociones que más fuerza tiene, aveces puede robarnos el mando de nuestro cuerpo y para poder ayudarle a los niños a que esa rabia no les controle podemos ayudarnos con juegos de respiración envolviendo el torbellino con nuestra respiración inhalando y exhalando lentamente. Así el torbellino se transforma de otro color (podemos usar nuestras memorias emocionales de colores que nos traen calma) pregúntale a tu hijo con esta visualización de que color siente ahora que está su torbellino?

Otra técnica y un lema para poder gestionar la conducta derivada de esta emoción es “cansarla” hay que cansar a la Rabia, correr, activarnos, movernos, saltar. No está mal sentir rabia, ya que es una emoción que bien usada tiene la fuerza para conseguir traspasar obstáculos y avanzar.

Cuando la rabia se apodera de nuestro cuerpo y mente  hay que dejar que se expanda y darle lugar a gestionar la conducta que genera en el nin@.

Ayudemos a los niños a que le pongan nombre a esto que sienten y puedan gestionar estas emociones desde pequeñas herramientas para equilibrarse.

La rabia puede ser expresada desde el enfado, la agresión, el enojo, la ira, la frustración. Al igual que otras emociones viene acompañada de cambios fisiológicos y biológicos, tales como el aumento del ritmo cardíaco y la presión arterial, conectar con la respiración les devolverá el control y se sentirán en paz para hablar de lo que sienten y de cómo afrontar esta emoción para abrazarla.

Con Amor, Andre